{"id":3908,"date":"2018-07-21T09:50:00","date_gmt":"2018-07-21T07:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/tritiopublicidad.es\/blog\/?p=3908"},"modified":"2021-07-21T09:53:40","modified_gmt":"2021-07-21T07:53:40","slug":"y-usted-tiene-referencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/y-usted-tiene-referencias\/","title":{"rendered":"Y USTED&#8230; \u00bfTIENE REFERENCIAS?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"259\" height=\"194\" src=\"https:\/\/tritiopublicidad.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/descarga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3909\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p> En el art\u00edculo de hoy comentar\u00e9 uno de los anuncios m\u00e1s m\u00edticos de la pasada d\u00e9cada. Es bueno recordar\u00a0 cada cierto tiempo aquellos spots que emocionaron en su momento. De nuevo,\u00a0<strong>Coca Cola<\/strong>\u00a0vuelve a estar detr\u00e1s de uno de estos anuncios para la historia de la publicidad. Eran otros tiempos,\u00a0<strong>sin Linkedin, ni Infojobs.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la primera escena est\u00e1 toda la\nfamilia en casa, y entra la madre por la puerta. Cuando se queda a solas con su\nmarido este le pregunta, \u00bfqu\u00e9 tal ha ido la entrevista? Ella responde\napesadumbrada diciendo que lo de siempre, que piden referencias. Su hijo les\nescucha a escondidas desde la cocina.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, aparece el hijo contando la gran imaginaci\u00f3n de su madre, que siempre est\u00e1 ah\u00ed cuando se le necesita, que a veces grita pero que es lo normal porque lleva a\u00f1os comi\u00e9ndose el filete con m\u00e1s nervios, que le saca partido a todo etc. Para terminar diciendo que deber\u00eda darle las<strong>&nbsp;gracias&nbsp; a su padre por &nbsp;haberla elegido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces hay un cambio de plano y\naparece el supuesto entrevistador que rechazo a su madre el d\u00eda de antes y se\nrinde, asegurando que quiere tenerla en su empresa. Un gran anuncio, de esos\nque te toca el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy interesante la presencia de la marca\nacompa\u00f1ando la escena, con una soluci\u00f3n que quiz\u00e1 ya se nos queda anticuada. El\nlenguaje del hijo sigue resultando cre\u00edble y el mensaje sigue\nemocionando.&nbsp;<strong>Valor de marca, imagen de marca,\nposicionamiento familiar y humanizaci\u00f3n del producto<\/strong>&nbsp;son\nlos valores que nos llaman la atenci\u00f3n en este trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Diego Celma Herrando<\/p>\n\n\n\n<p>Imagen:\nalfonsomendiz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el art\u00edculo de hoy comentar\u00e9 uno de los anuncios m\u00e1s m\u00edticos de la pasada d\u00e9cada. Es bueno recordar\u00a0 cada cierto tiempo aquellos spots que emocionaron en su momento. De nuevo,\u00a0Coca Cola\u00a0vuelve a estar detr\u00e1s de uno de estos anuncios para la historia de la publicidad. Eran otros tiempos,\u00a0sin Linkedin, ni Infojobs. En la primera &hellip; <a href=\"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/y-usted-tiene-referencias\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Y USTED&#8230; \u00bfTIENE REFERENCIAS?<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3119],"tags":[],"class_list":["post-3908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-anuncios-miticos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3908"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3908\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3911,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3908\/revisions\/3911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tritiopublicidad.historiasdediequito.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}