EL CONCEPTO IRIUS

Con tu vehículo peinas las lomas y colinas de la región del somontano, tierra de grandes vinos. A lo lejos, en el horizonte, vislumbras algo geométrico que contrasta con el redondeado territorio prepirenaico. Dicho prisma de metal refleja la luz del sol y sus líneas diagonales rompen con los alineados viñedos.

Accedes a esa maravilla de acero, hormigón y cristal, te recibe un documental sobre como se consiguen los caldos en Irius, que destacan por ser el resultado de una estupenda combinación de tradición y alta tecnología. Unos avances que afectan desde la conformación artificial de las tierras de cultivo, hasta la fermentación pasando por la conservación de las uvas en el trayecto entre la vid y la prensa.

Después, las azafatas de la bodega te guían por los entresijos del monumento hasta un salón de aromas, en donde te explican los diferentes matices que se pueden encontrar en los vinos. Madera, café, canela…

Para dar por terminada la visita, los guías te conducen a la sala reina, la sala de catas. Tras una breve explicación sobre la cata profesional y las aptitudes de los sumilleres, es turno para el turista, que dispone de tres vinos para analizar, además de agua y picas para “olvidar” los sabores de los sorbos anteriores. En dicho proceso se profundiza en las iridiscencias y colores del vino, sus distintos aromas y sus sabores primarios, secundarios y terciarios.

Irius tiene una gran máquina de publicidad y es su imponente cuartel general, una obra de arquitectura concebida por Jesús Marino Pascual. Además de bonito, el edificio demuestra su funcionalidad con distintos niveles que hacen posible que, desde la uva hasta el vino, el rojizo líquido fluya por el entramado de tuberías y barriles de fermentación de forma análoga a las cascadas. Por otro lado está el curioso diseño de sus botellas, con forma de cono invertido.

Irius promociona su imagen en ferias vitícolas, con una página web acorde a su filosofía corporativa y con publirreportajes en revistas. El último del que tengo conocimiento fue en una revista de una marca Premium. En dicho reportaje, el automóvil en cuestión era el novísimo modelo serie 5 de 2010 y el edificio aparecía en la portada, así pues la bodega había conseguido ser la verdadera protagonista de la publicación. Gran elección de soporte y medio pues el target mayoritario de la marca de coches es, por supuesto, el público objetivo de la bodega.

Diego Celma Herrando

Imagen: bodegairius

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