Archivo de la categoría: Propaganda y Comunicación Institucional

EIN SPRECHER

La deprimida Alemania de la posguerra languidecía en la década de los 20; todavía sin saberlo, su futuro líder de masas, meditaba y escribía en prisión.

 Goebbels, el ministro de propaganda nazi, asesor de imagen y gran amigo de Adolf Hitler fue uno de los artífices de que todo cambiara desde aquella coyuntura tan poco esperanzadora, a la próspera imagen de la Alemania y Berlín, sede organizadora de las olimpiadas de 1936.

 Cuando Hitler alcanzó el poder “legítimamente” tras la noche de los cuchillos largos y ya que contaba con muchísimos alemanes que realmente si que apoyaban su visión, Goebbels comenzó a bombardear a su pueblo con cientos de emblemas entre los que destaca la cruz gamada y la “calavera” de la gestapo, los colores rojo, negro y blanco, banderolas, cabalgatas, cine expresionista y mítines enfervorecidos cargados de gestos y colorido.

 A esta estrategia comunicativa algunos autores la han denominado “violencia visual” y se basa principalmente en la saturación de impactos para conseguir una sensación en el receptor de mayor grandeza y poder. También utilizó el denominado marketing social con el que apelaba a los sentimientos y al orgullo.

 Por el bien de todos, este legendario manipulador no ha encontrado sustituto hasta nuestros días.

 

Diego Celma Herrando 

Imagen: schol wordpress

BERLUSCONI Y SUS CORTESANAS

 ¿Cómo catalogar lo que está sucediendo con el primer ministro italiano? ¿Está perdiendo una imagen cuidada y eterna en unos meses? ¿Está siendo víctima de una estrategia de derribo de un puñado de periodistas del otro bando y quizás de las altas esferas? ¿Su imagen de Il Cavaliere puede quedar debilitada para siempre?

 Demasiadas mujeres, demasiadas fiestas, demasiados tangas y demasiados escándalos; pues aun así los italianos le adoran, es harto sorprendente que aquí en España, nuestro presidente utilizó un par de ocasiones un avión militar durante la campaña electoral y se armó mucho más revuelo que cuando Silvio se montó un puticlub dentro de uno.

 Además, su imagen sigue inalterable a pesar de que sus asesores de comunicación no dejan de dar palos de ciego, aunque creo que Berlusconi tiene asesores porque hay que tenerlos, como cada uno de nosotros, que todavía tenemos kilos de ropa con hombreras en el armario ya que nunca nos dignamos a donarla. Quizás les haga bastante poco caso…

 ¿Quién recomendaría a su cliente, en la coyuntura actual, decir que es “el mejor primer ministro de Italia en 150 años”? Una estrategia humilde donde las haya, u otro ejemplo: “la mayoría de los italianos querrían ser como yo” ¿Qué estrategia utiliza la envidia? Los italianos (machos) sí que te envidian, y quizás casi todos los machos del planeta, pero las féminas también votan desde hace muchos años aunque quizás Silvio lo ignore.

 Entre sus últimas declaraciones aseguró que tenía el 70 % del apoyo popular y no me extrañaría que fuera cierto y que si se presenta vuelva a ganar las elecciones, pero aunque solo fuera por principios y porque un machista no lleve las riendas del país de la citá eterna, las mujeres deberían votar a la oposición.

 Quisiera añadir que, tras los acontecimientos de los últimos tiempos, el hecho de que exista una campaña para otorgarle el Nobel de la Paz 2010 es insultante.

Diego Celma Herrando 

Imagen: nanduti

POR TU CULPA

Con el inicio de septiembre, los ayuntamientos de Sevilla y Salamanca han puesto en marcha sendas campañas de cartelería con eslogan efectistas.

En el caso de Sevilla: “Pagar sexo es invertir en violencia” y por parte de Salamanca: “Si pagas, eres cómplice”

 Ambos mensajes tratan de llegar al cliente para generar un complejo de culpabilidad que lo aísle de la sociedad que lleva tanto tiempo consintiendo el problema.

 Algunas asociaciones vecinales de Sevilla han contraatacado denunciando que la frase escogida es muy sugestiva a la vez para los clientes.

 La legalización y regularización de momento todavía no se ve cercana y el problema lleva camino de entrar en un callejón sin salida. La crisis, el aumento de la inmigración y las posibilidades de Internet han hecho que el “trabajo más antiguo de la historia” aumente de forma acelerada en los últimos años.

 Pero si las campañas institucionales tienen por objetivo concienciar al ciudadano,  sorprende que solo inviertan en cartelería dejando de lado medios de masas como la radio y la televisión. Si realmente quieren que la campaña tenga el efecto deseado se necesita una inversión a lo seguro.

Diego Celma Herrando 

 Imagen: skyzosenlared

LA COLUMNA NÚMERO 13.

Un vehículo de gran cilindrada salió a toda velocidad circulando por el asfalto de “la ciudad de las luces”; era una de las refrescantes noches de finales de agosto, en las que se agradece la brisa y el destello del otoño.

 Varias motocicletas salen tras su sombra, revoloteando alrededor como moscas en la leche recién ordeñada. ¿El desenlace?, minutos después, en el Túnel del Alma, contra una húmeda columna de hormigón.

 Aquellos ambiciosos periodistas querían una instantánea más de “la princesa del pueblo”, otra de las miles que existían ya, y le hicieron la última. Una conducta irresponsable derivó en un trágico final.

Michael Jackson recuerda su muerte en su polémica canción Privacy. Quizás el eterno Rey del Pop proclamaba al cielo que no quería acabar como la malograda Lady di…

 En 2006, una estupenda película de Stephen Frears describió el desarrollo de los acontecimientos posteriores pero de puertas de palacio hacía dentro, “The Queen”, nominada a varios premios Oscar incluyendo mejor película, se llevó el galardón a mejor actriz (Helen Mirres) y también recibió premios y nominaciones BAFTA y Globos de Oro.

 La película se centra en explicar como la Corona inglesa se vio obligada a cambiar su actitud y sus gestos para levantar su imagen, que había decaído por la indiferencia inusitada hacia la muerte de la antigua princesa. También muestra el funcionamiento de los gabinetes de comunicación del gobierno británico y del primer ministro Tony Blair.

 Una gran película sobre la gestión de la comunicación de crisis.

Diego Celma Herrando 

Imagen: elmundo.es